
Vista general del juicio por el crimen de Velle.
El condenado por el crimen de Velle (Ourense) pide una rebaja de la pena
Fiscalía pide que se mantenga la condena a 22 años de cárcel en la apelación ante el TSXG
Más información: Condenan a 22 años y medio de cárcel al autor del crimen de Velle (Ourense)
La defensa del hombre condenado por asesinar a la pareja de su primo y haber intentado matar a este, en febrero de 2021 en el barrio ourensano de Velle, ha solicitado una reducción de la pena de prisión pidiendo, entre otras cuestiones, que se retire la agravante de alevosía (que implica una actuación premeditada) al considerar que en la sentencia "no se ve ni el más mínimo atisbo de nada que pueda encajar con ella".
Así lo ha hecho en la vista de apelación celebrada este lunes en el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) tras el recurso presentado por la condena a su cliente a 22 años. Europa Press informa de que la letrada ha argumentado que, según en los informes periciales presentados durante la celebración del juicio, en el momento de los hechos el condenado era una "persona enferma y con sus capacidades casi totalmente mermadas".
Ha añadido, además, que "consta acreditado que llevaba nueve meses sin tratamiento de ningún tipo". La defensa pide, por ello, que se consideren los hechos homicidio y que se aplique eximente incompleta en cuanto a la situación mental del hombre.
En contraposición, la acusación particular de la fallecida ha reclamado que se le imponga al reo la agravante de ensañamiento al defender que "el ataque fue reiterado causándole un mal innecesario para conseguir la muerte". "Infringe dos heridas mortales, pero hay hasta 26 heridas más", ha especificado.
Este letrado pide también una orden de alejamiento durante diez años y el aumento de la responsabilidad civil hasta 150.000 para cada uno de los padres y la hermana de la víctima. "Podría ser que se incrementase unos cuatro o cinco años más la pena teniendo en cuenta los dos delitos, el consumado y el intentado", ha especificado antes de la vista en declaraciones a Europa Press.
Responsable de dos delitos de asesinato con alevosía
La apelación ha tenido lugar después de que, a finales de noviembre, la sección segunda de la Audiencia Provincial de Ourense dictase sentencia de conformidad con el veredicto del tribunal del jurado popular. En ella, lo consideró responsable de dos delitos de asesinato con alevosía, uno de ellos consumado y el otro intentado, concurriendo en ambos casos el atenuante de alteración psíquica, puesto que el procesado sufre, desde los 18 años, una esquizofrenia del tipo paranoide.
La magistrada indicaba en la sentencia que el tribunal del jurado entendió acreditado que durante la madrugada del 19 de febrero de 2021 el varón, "con la intención de acabar con la vida de su primo y de su pareja", cogió un cuchillo en su vivienda y le dijo a su madre que se iba a matar conejos.
A continuación, se dirigió al domicilio de su familiar, situado en una finca aledaña, y a grito de "abre, abre", este le abrió la puerta. Tras lo cual le dijo "os voy a matar", para después abalanzarse sobre él y "eliminando toda posibilidad de defensa" clavarle un cuchillo repetidamente por diversas partes del cuerpo.
En ese momento, según consta en el fallo, hizo acto de presencia la pareja de su primo, quien le dijo al condenado "déjalo, ya está muerto", pese a lo que el acusado "lejos de cesar en su actitud" arremete contra ella asestándole dos cuchilladas profundas en cuello y tórax, para continuar propinándole "múltiples cortes por todo el cuerpo que le provocaron una hemorragia aguda grave y la muerte".
Tras todo ello, el hombre se deshizo del cuchillo que llevaba, tirándolo en una finca próxima a la vivienda, y regresó a su propio domicilio, un galpón-vivienda en una finca aledaña. Al regresar desactivó la alarma, contestó a la central de llamadas dando correctamente la clave y se excusó ante su madre diciendo que venía de matar los conejos.
Mientras, en la casa donde se había llevado a cabo el crimen, el primo, herido, consiguió arrastrarse hasta el teléfono y llamar a su padre, a quien le dijo "Diego se volvió loco, nos acuchilló".
Además, creyendo que no sobreviviría, empleó la llamada para despedirse de sus padres. "Yo me daba por muerto y solo quería despedirme de ellos, ese día descubrí lo que era el dolor y lo que es el frío", relató en la Audiencia Provincial. También corroboró que con su propia sangre escribió en el suelo el nombre del agresor, "lo que quería por mí y por Ana es que se supiera quien había sido", sostuvo.
Otros argumentos
Para el tribunal del jurado popular y para la magistrada, el día de los hechos el trastorno psicótico del tipo esquizofrenia paranoide "limitaba levemente su capacidad de entender y actuar de acuerdo a tal comprensión", pero rechazan la apreciación de otras formas de atenuación más cualificadas o de eximente incompleta o completa como solicitaba la defensa.
"Como exponen los jurados, la sorpresa del ataque, su rapidez, la nocturnidad con la que se produce y el propio clima de confianza en que se desenvuelve, sin olvidar el empleo de un arma blanca de grandes dimensiones, cercenaron las posibilidades de defensa de las víctimas y permitieron al acusado asegurar el fatal resultado pretendido", esgrime la sentencia, en la que se añade que, "todo lo cual da vida a la alevosía y por ello al asesinato".
La resolución, como ya lo había hecho el veredicto del jurado, descarta el agravante de ensañamiento que solicitaban las acusaciones particulares. "Pese a que fueron muchas las heridas o cortes, al ser superficiales no ponen de manifiesto la intencionalidad alguna de causar dolor más allá del necesario para conseguir el final desenlace", recoge el escrito.