Ni él mismo podía imaginar lo que iba a ocurrir en el Dakar 2025. Nandu Jubany, en su segunda aventura dakariana tras su debut en motos, estrenándose en la categoría de coches, terminó el Dakar 2025 conquistando el podio de la reñida clase de dos ruedas motrices, contra pilotos más experimentados.
El chef catalán, junto al copiloto Marc Solà, pudo no solo resistir a la dureza y complicaciones de los diferentes terrenos de los desiertos saudíes en una edición en la que fueron muchos los que sufrieron problemas por las complicaciones del recorrido y sus largas etapas, sino que pudo brillar con luz propia usando los mismos ingredientes clave que para sus recetas: Fue paciente, supo usar los ingredientes necesarios para su objetivo, supo cocinarlos de la forma adecuada, le puso pasión a su reto y sobre todo, no quiso tener prisa.
"Correr sin prisa". Esa fue la clave. Es un término paradójico, pero crucial en este tipo de carreras en la que es muy fácil calentarse, acelerar un poco más de la cuenta y perderlo todo en un instante. Y Nandu no lo hizo. Solà le decía tras los tres primeros días de prueba, ante MD, que debía "cocinar su Dakar". Y de ahí salió uno de sus mejores platos de siempre.
Nandu y Marc formaron una pareja ideal. Solà le aportó experiencia, sabiduría y consejos en marcha al volante de un coche potente, fiable y nuevo, algo crucial para no sufrir averías. Y el chef convertido en piloto aprendió muy rápido y ejecutó a la perfección el plan con buena pericia en las muchas dunas blandas que se encontró por el camino, sabiendo aprovechar que su tipo de coche tiene permitido hinchar y deshinchar las ruedas para adaptarlas al recorrido, especialmente para bajar presiones en las dunas blandas para no quedarse enganchados.
El mejor ejemplo de todo ello fue cómo llegó su coche tras la complicadísima etapa Crono 48 Horas, la etapa 2, al vivac final tras dos días en el desierto sin asistencia. "Sin daños". Eso lo dice todo sobre la carrera que hicieron los dos catalanes. Pero sobre todo, si algo supo hacer Nandu es disfrutar, aunque hubo momentos difíciles en las etapas. Y así, con todo eso, ambos pudieron llegar cada día con una sonrisa a la meta final de cada etapa.

Nandu Jubany está brillando en coche en el Dakar 2025
Nandu rodaba en posición de podio en 4x2 (su tipo de coche, de dos ruedas motrices, inferior a los 4x4 de clase reina, llamados T1+) de forma cómoda pero debía confirmar el trabajo hecho en los 60 kilómetros finales de la última etapa. Y lo logró al lado de un Marc con el que sonreía de felicidad a su llegada al vivac de Shubaytah, habiendo terminado su primer Dakar en coche con muy buena nota, en la 28ª posición de la general de coches, como segundo mejor español tras Pau Navarro, y con esa segunda posición de dos ruedas motrices.
“Bien, bien. Hemos terminado y no sabíamos cómo terminaría esto, porque hasta que no llegas al final, nada. Estamos muy contentos, sobre todo por Marc, por el equipo, la gente me ha ayudado, todos los patrocinadores, mi mujer, que es la que más me ha ayudado, mi familia y el equipo sobre todo que está allí en los restaurantes, que está dándolo todo para que el cliente quede contento y que nuestra familia salga adelante, eso es lo más importante”, aseguró el cocinero catalán.
“A Marc le iba diciendo: ¿Cuánto falta? ¿Cuánto falta?”, explicó sobre el final de la etapa 12 ante un Solà que quiso decirle antes de lo debido que ya se había acabado para que se relajara en los kilómetros finales.

Nandu Jubany está brillando en coche en el Dakar 2025
“Estoy contentísimo por él en su primer Dakar en coche, por hacer este gran resultado que no se lo esperaba nadie. Hemos cumplido el objetivo, sino que lo hemos sobrepasado y estamos muy contentos con el segundo puesto en la categoría 4x2”, dijo por su parte Solà, consciente de que la intención de Nandu sería competir dos o tres veces más con este coche en los siguientes Dakares. Después de tal debut, no es para menos.